comunicado
Jerez debe contar con una universidad propia
10/04/2010
Es absolutamente indignante la nueva decisión acaecida el viernes 9 de Abril en relación al Campus de Jerez y a las titulaciones aprobadas en las universidades andaluzas. Si bien la Universidad de Cádiz (UCA) ha mostrado un forzado y falaz entusiasmo por los nuevos títulos o grados que han sido aprobados para ser impartidos en el Campus de la Asunción, esto es, Criminología y Seguridad, Trabajo Social, y Publicidad y Relaciones Públicas, hay que decir que sólo uno es nuevo en la ciudad -Publicidad- y va a impartirse como novedad en nuestra ciudad.
Pero comparándolo con los que no vendrán a Jerez y han sido aprobados para el campus de Cádiz y Puerto Real, es decir, Biotecnología, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Comunicación Audiovisual, Ingeniería Aeronáutica, Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto, Ingeniería en Energías Renovables u otros como medicina que se van a impartir en Huelva, Jaén y Almería, vemos la baja estima y consideración que la UCA tiene a la ciudad, sus ciudadanos y sus estudiantes.
Después de haber despojado la centralidad a empresariales de Jerez, de haber otorgado enfermería o Derecho a Algeciras -en clara minusvaloración de las de Jerez- y no a la Sierra, de amenazar con obtener para Cádiz trabajo Social, y de realizar esta parcial distribución de grados que reserva varias ingenierías para la "Capital" se vuelve a demostrar que la ciudad debe contar con una universidad propia.
Jerez sigue siendo la quinta ciudad de Andalucía pero sin duda es la última en consideración, estima y atribución de infraestructuras. Esta situación debe cambiar. La importancia de poseer una universidad acorde con las capacidades de Jerez es de suma importancia. No sólo por la riqueza que genera en la ciudad el ser aglutinador de estudiantes y que parecen olvidar los negocios jerezanos que nada dicen sobre esta discriminación, sino además porque la conciencia crítica de una ciudad se gesta en una universidad real y es esa crítica de ciudadanos formados la que a la larga mejora los políticos, las actuaciones municipales y la vida social.
